Diseño para el Cambio

Diseño para el cambio
Las empresas precisan adaptarse a un entorno cambiante, y las personas que trabajamos en ellas necesitamos desarrollar habilidades para facilitar y sostener la transformación. El diseño, con su capacidad de moverse entre lo estratégico y lo operativo, es la base ideal desde la que abordar el cambio y construir empresas más humanas y comprometidas.

En los últimos años, el diseño ha adquirido cada vez más relevancia en las organizaciones, pasando “de la cabina del avión al Consejo de Administración”. Ahora que las profesiones del diseño se consideran roles críticos dentro de la empresa, tenemos una oportunidad única para aplicar el diseño desde su potencial transformador.

Si sumamos a esta realidad la falta de afinidad con los modelos tradicionales de liderazgo y de empresa, surge la oportunidad de explorar nuevas formas de relacionarnos y organizarnos profesionalmente. La oportunidad de romper con modelos obsoletos y convertirnos en nuevos referentes de culturas corporativas más inclusivas y sostenibles, que tienen en cuenta los cuidados, la innovación ética y el establecimiento de nuevos contornos a partir de nuestros propios valores.

Este tema nos resulta especialmente interesante en La Nave Nodriza, y le dedicamos abundantes reflexiones y aprendizajes, que englobamos bajo el marco del Diseño para el Cambio.

Nuevos roles profesionales, nuevas preguntas  

Llevamos más de una década acompañando en su evolución profesional a muchas personas que han pasado a desempeñar labores de gestión de equipos, proyectos, departamentos o incluso organizaciones. La sensibilidad hacia las necesidades de estas personas es la que nos ha llevado a repensar los roles de liderazgo sin renunciar a nuestra autenticidad. 

¿Cómo nos adaptamos a nuevas situaciones profesionales en las que nuestro rol pasa por liderar equipos? ¿Cómo podemos hacer que esos equipos sean más diversos? ¿Qué métodos y herramientas podemos utilizar para no perpetuar entornos de competición, autopromoción y relaciones de poder? Y, sobre todo, ¿cómo nos enfrentamos a estos nuevos retos en medio de la presión por los resultados, el temor a los despidos, nuestras propias inseguridades o nuestras creencias limitantes? 

El Diseño para el Cambio es nuestra propuesta de experiencias de aprendizaje ante todas estas preguntas, que se enraízan en el mundo del diseño pero que son valiosas para cualquier sector profesional donde la innovación sea un valor transversal. 

Construir los nuevos liderazgos

Cuando abordamos el cambio desde la perspectiva del diseño, la propuesta es poner en el centro a las personas que conforman nuestros equipos. Y eso empieza por nosotras mismas, conectando el propósito personal y el entorno profesional.

Este paso inicial es necesario para reconocer las claves del cambio y poder facilitar y sostener la transformación que queremos que ocurra en nuestra carrera, en nuestras prácticas, nuestra manera de entender el diseño, o en nuestras organizaciones. 

Desde La Nave acompañamos este proceso personal a través de diversos programas: 

  • Diseñar desde Dentro, una experiencia inmersiva en la naturaleza, donde el centro de la transformación es la persona. Este verano iteramos en su tercera edición, de la mano del colectivo MeWeAll.
  • En Los Nuevos Liderazgos, invitamos junto a Esther Blázquez a reflexionar con el propio equipo o con otros profesionales sobre las narrativas obsoletas del liderazgo as usual, y a construir otras nuevas.
  • En el Laboratorio de Diseño y Género colaboramos con Diseño y Diáspora para explorar la disciplina del diseño desde un enfoque inclusivo y feminista.
  • La propuesta más reciente es Cambio Organizacional con Perspectiva Humanista, una alianza con Olga Inés y Almudena Mestre para acompañar desde el Counselling Humanista a personas y organizaciones a encontrar el bienestar y afrontar las dificultades inherentes a los procesos de cambio.

Herramientas para reimaginar las organizaciones

La evolución profesional y la adquisición de nuevas habilidades en los equipos son la base sobre la que se apoyan las organizaciones para adaptarse a un entorno cambiante, imaginar soluciones a problemas complejos o reaccionar frente a la incertidumbre.

Las herramientas del diseño tienen mucho que aportar en las nuevas culturas organizacionales, partiendo de la escucha empática y la creación de espacios de confianza para poder desarrollar relaciones más humanas, acogedoras y comprometidas con la sociedad y el bienestar de las personas. 

A partir de esta manera de construir organización, desde la cultura del diseño, llevamos tiempo colaborando con profesionales que nos permiten inspirarnos, dialogar y prototipar propuestas que enriquecen La Nave Nodriza como estructura y también nuestra oferta formativa: 

  • Fundamentos de Diseño Organizacional, un taller guiado por Joumana Mattar para explorar maneras respetuosas de acompañar la transformación de las organizaciones. 
  • Los Talleres de Facilitación de Procesos de Diseño y de Reuniones de Trabajo, que imparte Jesús Carreras y que amplían nuestra caja de herramientas y nuestro corazón.
  • Recuperamos los Fundamentos de Comunicación Significativa de la mano de Lorena Silvestri, sabedoras de la importancia de transmitir ideas, valores y decisiones de manera efectiva.
  • Y tenemos otras propuestas en el horno, basadas en el aprendizaje entre pares, que pronto podremos presentar.

En La Nave Nodriza somos conscientes de que existe un deseo de relacionarse de manera distinta dentro de las empresas, una necesidad de reforzar las organizaciones con este tipo de habilidades, y queremos contribuir al cambio desde nuestra experiencia como organización y nuestra oferta formativa.

Es una suerte que la comunidad nodriza nos traiga siempre nuevas inquietudes, porque son el impulso el que nos mueve a buscar juntas respuestas que nos permiten, como escuela, aportar un enfoque humano al sector digital.  

LXD, qué es y cómo empezar a practicarlo

Una mujer joven coloca un postit en una pizarra blanca, con el brazo extendido, al fondo otra mujer joven observa el instante
En La Nave Nodriza aplicamos la mentalidad de diseño para crear y facilitar experiencias de aprendizaje centradas en las personas. En esta práctica encontramos excelentes autoras que nos  inspiran para cambiar la forma de enfrentarnos a  la “página en blanco” de nuestras formaciones.

LXD son las siglas en inglés de Learning Experience Design. Y sí, de entrada puede parecer una forma cool de llamar a profes, diseñadoras instruccionales y otro tipo de perfiles profesionales relacionados con la formación.

Hilary McLellan, pionera en el empleo de las nuevas tecnologías en el ámbito del aprendizaje organizacional, ya había puesto por escrito, allá por 2002, algunas de las oportunidades que el diseño de experiencias abría para el contexto educativo. 

Hackear el Syllabus para innovar, esto va de poner a las personas en el centro

El Diseño de Experiencias de Aprendizaje consiste en cambiar las lentes con las que nos enfrentamos a la elaboración de programas formativos. Dejar de centrarse en los temas, contenidos y actividades, y poner en el centro a las personas que van a vivir en primera persona la experiencia de aprendizaje. 

Decirlo es fácil, pero ponerlo en marcha es un proceso exigente que requiere de altas dosis de confianza creativa y de reflexión propia y con el equipo. Y sobre todo, no perder de vista a las personas participantes durante todo el proceso, tanto antes, como durante la experiencia y, ya para nota, también después.

Esta aproximación no debería sonar como algo nuevo para quienes se dedican profesionalmente al diseño, pero para quienes vienen del ámbito de la educación, puede ser una aproximación radicalmente distinta. Un cambio de foco que rompe radicalmente con las convenciones más arraigadas en el mundo de la educación, y que nos ayuda a crear contextos de aprendizaje eficaces e innovadores

Vale, me has convencido. Ahora, ¿cómo comenzamos a practicar el Diseño de Experiencias de Aprendizaje?

Para empezar, necesitamos tener claro cuáles son los principios que van a guiar nuestro trabajo. Como es una tarea algo intrincada, nuestra recomendación es dejarse guiar por Charlotte Burgess, una crack que lleva muchos años definiendo procesos de diseño y construyendo comunidad en la d.school de Stanford, y que ha escrito una guía muy clara y práctica: You need a manifesto: How to Craft Your Convictions and Put Them to Work (Stanford, 2022). 

el índice de "Why you need a manifesto"

El índice de «Why you need a manifesto»

El proceso que describe consiste en dos pasos fundamentales: recolectar inspiración a través del trabajo de otras personas, creando una colección propia de materiales y fuentes que te resuenan, y a continuación darle una estructura interna que ayude a tenerlo siempre presente. Puede ser un poster, un fondo de pantalla, una tarjeta plastificada, o un imán en la nevera. 

En La Nave Nodriza, estos son algunos principios que orientan nuestra actividad. Recurrir a ellos nos ayuda a dar forma a nuestra vocación de facilitar el desarrollo de competencias que son imprescindibles para el trabajo en equipos y proyectos digitales: 

  • Concebimos el aprendizaje como un viaje que aborda lo emocional y lo racional para provocar un cambio.
  • Exploramos de manera constante cómo generar espacios seguros para el aprendizaje.
  • Nutrimos las experiencias y las iteramos en cada edición a partir de las opiniones de las personas participantes (estudiantes y docentes).
  • Entendemos que el aprendizaje tiene que ser un proceso positivo, significativo y flexible.
  • Consideramos el grupo de iguales como un elemento determinante en el aprendizaje de cada individuo. 

Pero cada organización, cada espacio de aprendizaje, cada equipo, puede elegir los suyos. Nos encantaría que nos compartieras los tuyos. 

El Product Manager es director de orquesta y fontanero, todo a la vez

Con la llegada de nuestros amigos Gerard y Fien y sus vientos invernales, llegaba también una nueva edición de los famosos Encuentros en la Nave 2023, con frases tan impactantes como las del título. Así, entre diálogos y risas, se presentaron ideas sobre el Rol del Product Manager (PM): la definición del rol, su día a día, sus grandes victorias, sus penurias, sus retos, etc. Es decir, un overview de por qué seguir este camino (o no).

Acompañados de invitados de amplia trayectoria como Elena Pavón, VP de producto en Sololearn (y ex grumete de la Nave), Ignacio #Buenhombre, Chief Product Officer en Trive (Astara) (y padre fundador de la Nave), junto con la moderación de la capitana de la Nave Isa Ludita, nos adentraron en el mágico y misterioso mundo del PM y nos compartieron sus honestas experiencias sobre esto.

Pero ¿quién es este “ser” llamado PM y qué función cumple?

Para Elena: “el PM es como un director de orquesta. Tu rol es definir una estrategia, tomar decisiones y coordinar con todo el mundo para cumplir ese objetivo”. Y agrega sobre la jerarquía para lograr esto (o falta de ella): “No somos jefes, no te reporta gente. Yo sola no hago nada, siempre necesito un equipo. Por ello, sabemos un poco de todo (data, tech, etc.) pero no somos expertos de nada. Lo que sí, es que tenemos muchas (pero muchas) opiniones y traemos a la mesa una gran ventaja: una visión global y de negocio que el resto de equipos no tiene”.

Según Ignacio: “El PM es el tío empujón. Vas empujando a todos los equipos. Tiene rol de dinamizador”. Puntualizaba Isa: “El PM está muy en lo estratégico.. pero también super en lo práctico».

¿Cuál es el día a día del PM?

«En su día a día, el PM habla con mucha gente, entiende dónde están los bloqueos y tu misión es desatorarlos”, nos apuntaba Elena. “Eres el que mejor conecta los puntos, por eso te buscan. Y se necesita que tomes MUCHAS decisiones todos los días. Y deben ser tomadas en el momento, no hay mucho tiempo para pensártelo ya que sino estás bloqueando equipos y flujos de trabajo que deben salir adelante”.

Y nos aportaba sobre la dureza del rol:

«Aunque en este proceso nos equivocamos, y mucho. Tomamos decisiones informadas, pero todas las decisiones conllevan un riesgo, o un compromiso asociado. Es lo normal. Y la responsabilidad de ello será tuya”.

Sin embargo reforzaba:

«En fin, hay que tener valor para tomar estas decisiones, porque alguien tiene que hacerlas y serás tú. Pero siempre hay técnicas y pruebas de concepto que apoyan a minimizar el impacto de estas decisiones”. Soltaba la agridulce frase: “Cuando las cosas salen bien felicitan al grupo, pero cuando salen mal, te culpan a ti”.

Ignacio estaba de acuerdo con todo esto y nos puntualizaba:

«Cuando hay cultura de producto todo esto va bien. Si no hay, es un infierno”. Y detallaba sobre el significado e importancia de una cultura de producto estable: “Es cuando toda la compañía gira en torno a la entrega continua y a la ejecución de pequeños cambios/iteraciones del producto digital, en lugar del macro proyecto con inicio y fin. El producto es algo vivo, donde pivotar, cambiar, quitar software, etc. debe ser parte de la cultura de la empresa».

¿Y qué skills son requeridos para cumplir este rol?

Son muchos, pero aquí vamos:

  • Hay q saber abstraerse. Saber priorizar. Ser la voz del negocio: ¿Cuál es la misión? ¿Qué queremos hacer en el fondo? Para no irte por tendencias porque todo el mundo lo hace.
  • Se debe tener una mirada estratégica: ¿qué necesitas hacer en el corto, medio y largo plazo? Se habla mucho con CEOs y directivos. Se debe entender cómo está la empresa y qué necesita, adquirir otra visión (funnel de conversion, presupuestos, revenue, etc.).
  • Se debe tener mucha capacidad analítica, para ver muchos datos y tomar muchas decisiones informadas basadas en ellos. Encontrar las métricas q muevan ciertas cosas y que genere más ingresos.
  • Cierta creatividad, no de dibujar, pero sí para solucionar problemas. Te pasas el día desatascando, eres un fontanero.
  • Mucha capacidad de liderazgo, para lograr que la gente se ponga de tu parte y quiera trabajar contigo.
  • Hay que desarrollar mucha sensibilidad y empatía con el usuario.
  • Requiere mucho cambio de contexto: reunión con data, luego con CEO, luego un bug en slack, luego decisiones con diseño, etc. No para nunca.
  • Trabajo con mucho estrés. Todo tiene un precio. Al estar en la toma de decisiones, recae más responsabilidad sobre ti.

Meme con la frase "I immediately regret this decision.

¿Entonces, cómo se puede dar el salto a ser Product Manager?

«Al día de hoy se contrata mucha gente con experiencia de las áreas cercanas: QA, diseñador, desarrollo, data, etc. Antes existía el tradicional analista funcional, ahora es PM», nos cuenta Elena.

Ignacio aporta: “se convierte en PM mucha gente de negocio, de marketing, tecnólogos. La tecnología pura y dura no es lo que más le interesa, entonces dan el salto”.

Isa visualiza por su parte en el mundo del diseño: “Cuando eres diseñadora vas adquiriendo cada vez más experiencia, por lo que o te hiper-especializas o te mueves a otro ámbito como PM. Te vas cansando, diciendo mas que NO, yendo a las fuentes de datos directamente, metiéndote donde nadie te ha llamado. Lo que buscas es crecer”.

Desde la audiencia aportan: “Es muy normal que PM sea alguien que viene de tecnología. En las startups casi todo los directores de productos eran desarrolladores tecnólogos que se cansan de hacer tech y se ponen a dirigir producto. Tradicionalmente el PM viene más del mundo de ingeniería. Google antes sólo recibía ingenieros. Ahora la tendencia ha cambiado.”

Así que basados en esto, nos comenta Elena: “si tienes experiencia en producto digital o empresa con cultura de producto, si estas en tech / diseño u áreas afines, será bien recibido tu interés en convertirte en PM. Se valora mucho todo ese rodaje previo. A la par de abrirse al conocimiento del negocio y los datos que lo explican”.

¿Qué conocimientos específicos se podrían aprender para enrumbarnos en este rol de Product Manager?

Según el panel nos comentaban:

  • Saber de datos: analítica (Google analytics), manejar herramientas, conocimientos básicos de SQL, (data science seria ideal), diseño UX.
  • Estar al día en el mundo de la tecnología, qué tecnologías usan en tu empresa, sus limitaciones, sentarse con los que la conocen y que te la expliquen (a lo tonto). Así entenderás bien el negocio.
  • Conocer un poco de herramientas de back office que dan soluciones a tus compañeros de otras areas.
  • Aprender a leer el negocio: Cómo se miden los negocios cuando se comparten indicadores de empresas digitales públicamente. Entender sobre ellos: ¿qué miden y el por qué estas métricas? Cuáles son los factores clave que van a impactar sobre estas métricas de negocio. Cómo mediante ellos potenciar comportamientos en los usuarios. Lo más importante aquí es el razonamiento, no la herramienta. ¿Cómo medimos que está habiendo un cambio? Y este cambio, ¿nos trae más usuarios pagando por nuestras herramientas? Efecto dominó.

Un gif de una persona rodeada por datos y números

Y nos dejan como recomendación, para quien sienta más curiosidad sobre vivir la experiencia de Product Manager for Real, el fantástico programa que tiene la Nave para ello, con Elena, Ignacio, Isa y otros grandes profesores para liderar por esta senda a algunos afortunados (que podrías ser tú quien lees estas líneas).

Aquí los detalles por si no se te lo quieres perder:

Se aprendió y se gozó

Y como de costumbre, el encuentro cerró con unas buenas cervezas, charlas y risas entre la comunidad nodriza. Con muchos reencuentros (empezando por el nuestro de equipos de Interacción y Estratégico 😊 ), ex alumni, profesionales del mundo del PM, diseño, tecnología y las artes varias.

Ahora a seguir navegando hasta una próxima edición!

Mapaches cordiales,

Claudio B.

Meme con un mapache levantando la mano y la frase "I have questions"