“El cambio es una puerta que se abre desde dentro”
Entrevistamos a Eva Astorga, experta en gestión del cambio, transformación e innovación que lidera el Hub de Metodologías en Mahou San Miguel. Eva lleva años acompañando procesos de transformación cultural, diseñando estructuras organizativas más humanas y ayudando a equipos a encontrar formas más conscientes de tomar decisiones, y además es una de las invitadas especiales en el Curso de Diseño de Experiencia de Empleado.Desde tu llegada a Mahou San Miguel, ¿cómo ha sido tu evolución dentro del grupo y qué aprendizajes te han marcado especialmente?
Mahou San Miguel es una compañía que facilita vivir experiencias profesionales diversas y el crecimiento en diferentes equipos. Entré hace ya 6 años para poner en marcha el Centro de Conocimiento de Agile y Experience Design junto con la gerencia de talento digital, dentro de un equipo llamado Digital Hub, ubicado en la dirección de Marketing. Desde ahí fuimos articulando diversas iniciativas encaminadas a integrar las tecnologías disruptivas en los equipos, y levantar casos de uso apalancados en el dato, la inteligencia artificial o el IoT, entre otras.
Una de las claves del éxito de este equipo fue la integración con la Dirección de Talento, Cultura y Experiencia de Empleado, generando un vínculo que comunicara las necesidades del negocio con las de los profesionales, a través del puente de las tecnologías y las metodologías. Más adelante, montamos dentro de la Dirección de Transformación un nuevo equipo, el Hub de Metodologías, con el objetivo de integrar la mejora continua que desde 2018 llevábamos impulsando en los equipos corporativos con las metodologías ágiles.
Desde el Hub de metodologías también ayudamos a profesionalizar el rol del project leader, tanto de iniciativas de la oficina de Transformación, que llamamos Avanzamos, como de otras oficinas que existen en Mahou San Miguel. Y, por último, tenemos foco en fomentar la empleabilidad del talento, entendida como nuestra capacidad para participar y aportar valor desde diferentes equipos y proyectos, además de nuestras áreas “origen”. Esto lo hacemos en coordinación con la Dirección de Talento, Cultura y Experiencia de Empleado puesto que, como comentaba antes, las personas son las protagonistas del cambio y desde el equipo del Hub ayudamos potenciando las formas de trabajo híbridas y el uso de las herramientas digitales que tenemos a nuestra disposición.
En el ámbito personal, comentar que también tuve la oportunidad de colaborar por 6 meses con el equipo de Category Growth, dentro de la Unidad de Negocio de España, en una experiencia que llamamos “Movilízate”, y que es tremendamente enriquecedora para conocer el negocio desde otro punto de vista y también para aportar desde el tuyo.
Lideras un Hub que estructura formas de trabajar y decidir, ¿qué papel juegan las metodologías en cómo una organización ve y trata a las personas?
Las metodologías tienen en el centro siempre a las personas, puesto que lo que buscan es facilitar modos de hacer, de relacionarte y de trabajar con otros de una manera conocida, compartida y respetada. Usando una metáfora, son las partituras que ayudan a los equipos a tocar en sintonía.
Hay equipos que, por la naturaleza de sus trabajos, necesitan unos ritmos más sistemáticos y ceremonias recurrentes. Otros equipos necesitan más libertad y tomar decisiones de forma autónoma, o bien implicar más al cliente en sus procesos. Siempre decimos que las metodologías están al servicio de las personas y de los equipos, y no al contrario, por lo que damos opciones para que sean los lideres los que de alguna manera escojan su modo de trabajo y de relación.
Además, desde Mahou San Miguel contamos con una forma de comunicación sistémica que, bajo mi punto de vista, es una ventaja competitiva diferencial, que es nuestro Sistema de Excelencia. Se trata de una propuesta para los líderes de equipos naturales que está basada en lean management, y que nos ayuda a poner foco en cómo buscar la mejora continua cada día, desde nuestro ámbito individual, con impacto positivo en nuestros equipos, por tanto, en la compañía.
Esto lo hacemos a través de las llamadas ideas de mejora que se nos ocurren, y que gracias a la metodología del Sistema de Excelencia ayudamos a que se “atrapen” para que no se dispersen u olviden, y se traccionen hasta que se conviertan en realidad, es decir, que se instauren como nuevos comportamientos o formas de hacer en los equipos. Estas ideas de mejora son muy importantes porque nos ayudan a pulsar e incentivar la innovación y la creatividad en las bases, es decir, en cada persona, cada día, y además tienen un retorno económico importante.
En tu experiencia, ¿qué estructuras ayudan realmente a construir culturas de confianza, colaboración y autonomía, y cuáles suelen ser un freno?
En Mahou San Miguel decimos que líderes somos todos, independientemente de que seamos o no responsables de un equipo de colaboradores. Nuestro Sistema de Excelencia, basado en lean management y en la filosofía kaizen (mejora continua) está 100% alineado con nuestros atributos del modelo de liderazgo. De hecho, hablamos de ser “líderes en mejora continua”, y buscamos la excelencia tanto a nivel particular como grupal.
Las metodologías ágiles y el modelo de liderazgo de nuestra compañía al final buscan lo mismo: crear espacios seguros donde todos podamos aportar desde nuestra diversidad, valorando lo que nos hace diferentes y nuestra autenticidad con valentía. Además de poder proponer ideas de mejora para nuestro propio equipo, tenemos mecanismos para lanzar ideas excelentes a otros equipos, convirtiéndose en posibles innovaciones trasversales. Esto es importante, porque a veces somos nosotros mismos los que bloqueamos nuestra innovación: si tenemos ideas y no las compartimos o registramos puede que se olviden o pierdan.
¿Cómo se puede lograr que las decisiones dentro de una empresa estén más alineadas con su propósito y generen una mejor experiencia para las personas?
Arrancaría desde la estrategia. En el diseño de los planes estratégicos de la compañía estamos invitados a participar todos. Una vez diseñadas las líneas estratégicas, se declinan de tal manera que cada dirección general, y cada dirección con sus respectivos equipos, podemos contribuir con nuestras ideas de proyectos que sumen a la ambición de la compañía, que es ser una cultura ganadora, competitiva e internacional.
Desde el equipo del Hub de Metodologías solemos ayudar a la bajada de los planes estratégicos, al diseño de los planes de acción e incluso a la configuración de algunas iniciativas. Ayudamos con sesiones de ideación, de cocreación, de inspiración, porque creemos firmemente que todas las ideas suman, por un lado, y que conocer hacia dónde vamos como compañía es fundamental para saber cómo nuestro trabajo contribuye a la estrategia.
También ayudamos a diseñar los objetivos y los KPIs de los equipos, tanto de proceso como de resultado, para que cada persona sepa cómo su trabajo contribuye al del equipo, al de la dirección y, por ende, a la compañía. Para esto proponemos desde el Sistema de Excelencia un tipo de reuniones mensuales que hace el líder con su equipo y que denominamos Top Personas. En esta reunión no solo se trabaja para construir equipos motivados y cohesionados, sino en compartir cómo vamos en nuestros objetivos estratégicos y así alinear lo que hacemos con el para qué lo hacemos.
Como invitada del curso de Experiencia de Empleado, ¿qué te gustaría compartir con quienes participen y por qué crees que ahora es un buen momento para formarse en este ámbito?
La experiencia del empleado se ha convertido en un pilar fundamental para el éxito de cualquier organización. Ahora más que nunca, con el empuje de la IA y otras tecnologías, los profesionales de Personas, Cultura y Talento deben considerar participar en cursos o programas para adquirir nuevos conocimientos e intercambiar experiencias con sus homólogos en otras empresas.
Estos cursos no solo proporcionan herramientas para mejorar el compromiso y la productividad de los profesionales, sino que también ayudan a reducir la rotación y a crear un ambiente de trabajo positivo y estimulante. Al invertir en la experiencia del empleado, las empresas pueden destacarse en el mercado laboral, atraer y retener el talento que van a necesitar, y fomentar la innovación y la creatividad en el día a día, como comentábamos previamente. Además, la formación en este campo suele incluir aspectos de bienestar integral y de adaptación a las nuevas tecnologías, lo que resulta esencial para mantener un equipo motivado y saludable.
En definitiva, creo que apostar por la experiencia del empleado es una estrategia ganadora que beneficia tanto a los profesionales como a la organización en su conjunto.


