“Todo alrededor de la usabilidad me sonaba entre raro e interesante, y fui a por ello”

Patt Galan, con una camisa de colores, enseña una acreditación en la que pone su nombre. De fondo se ve un cuadro con el logotipo de La Nave Nodriza con el dibujo de un paracaidista.

Patricia Galán de Castro es diseñadora y UX Design Lead de Open Innovation en Wayra Builder de Telefónica. Ha estado ligada a lo digital desde que de pequeña su padre le enseñó a programar. Ingeniera en Topografía, la crisis del 2008 le llevó al diseño web y aterrizó en el departamento de usabilidad y experiencia de usuario de Bankia. “Todo lo que oía a mi alrededor sonaba entre raro e interesante, y fui a por ello: no paraba de preguntar por qué, pedir insights, lecturas, iba a eventos, me pasaba horas cacharreando”.

“Ahora que hablo con los futuros grumetes, me acuerdo mucho de lo que siempre dice Ludita sobre que “esta es la escuela en la que me hubiera gustado aprender”, porque para mí también tiene sentido”. Este curso va a ser la coordinadora, junto a Álvaro Millán, del Curso de Diseño de Interacción.

¿Cómo es tu día a día como diseñadora?

En el Wayra Builder de Telefónica buscamos ideas innovadoras en las que invertir. Mi rol como diseñadora es la búsqueda y validación de ideas: facilitando talleres de cocreación, testando con usuarios… Y cuando la startup ya está constituida, como una cirujana de precisión, ayudo con análisis y consultoría de diseño. Se podría decir que estoy en diferentes momentos del ciclo de vida de un un producto y diferentes enfoques de diseño.

¿Diseño de Interacción o Diseño Estratégico?

Yo vengo de la interacción: me encantaba cacharrear. Pero conforme cogí experiencia, empecé a ver que me gustaba estar en la toma de las decisiones iniciales; y creo que el diseño tiene ese rol, ese lugar. Tengo un perfil ambivalente y me gusta estar a las dos cosas: a veces me tiro al barro, a diseñar lo concreto, y a veces juego con los canvas y el sentido más estratégico.

¿A quién te gustaría tener como grumete en el curso?

A gente que está en transición y que quiera vencer el vértigo que da saltar. Puede ser gente más joven que se da cuenta de que lo que estudiaron no les hace felices y se hacen preguntas pronto; y gente más madura que ha tocado techo y quiere avanzar. Vengan de donde vengan, todos tienen algo en su background que es aplicable al diseño. Los cursos de La Nave te ayudan a orientarte y solamente les queda decidir en que parte del proceso de diseño quieres entrar.

¿Qué es lo que más te apetece de empezar el curso?

Yo siempre digo que tuve la mala suerte de no haber hecho un gran curso en La Nave Nodriza. Me acerqué a la escuela en 2015 y Ludita me desaconsejó empezar un gran curso en ese momento, porque había terminado hacía poco otra formación y los aprendizajes se podían solapar. Esa sinceridad y humildad me gustó y después siempre he vuelto a La Nave para hacer otros cursos y talleres. Así que cuando me llamaron para coordinar el curso, no me lo pensé.

Tengo claro que no quiero diseñar el 100% de mi tiempo, porque soy mejor si puedo ayudar a otras personas a crecer. Y ser coordinadora del Curso de Diseño de Interacción me da la oportunidad de seguir ligada al diseño, aprender y seguir transformándome. En La Nave Nodriza pasan cosas sin saber bien cómo, hay una energía propia. Estoy deseando empezar.

“Esperaba aprender a confirmar hipótesis y he aprendido a descubrir insights inesperados”

Matti Heikonen, en un auténtico posado-robado.
Matti Heikonen es diseñador visual, y uno de los alumni del último Curso-Curso de UX Research de La Nave Nodriza. Nos cuenta sus vivencias en el curso y cómo sus aprendizajes están ya transformando su rol en el Design Studio de BCG, donde trabaja.

Has llegado al UX Research desde el diseño visual y la comunicación gráfica. ¿Ha sido un viaje largo?

Lo visual ya me parecía muy lejano, pero llegué al curso y me di cuenta de que había gente que venía de lugares más dispares. ¡Había hasta un abogado! Y ha sido una de las mejores cosas del curso, trabajar en equipo con gente muy diferente.

En realidad, a ti el producto digital no te quedaba tan lejos…

No, había trabajado en Habbo, que es una empresa de juegos finlandesa, aunque yo estaba en la parte de comunicación y social media. Y al terminar el máster formé parte de un proyecto llamado Parti que recogía el legado de una editorial de cómics para convertirlo en una plataforma digital. Fue mi primer contacto con la investigación y la ideación, hicimos entrevistas a posibles usuarios… La startup no siguió adelante y de esta experiencia me quedé con muchas preguntas, con las ganas de saber cómo hubieran sido los siguientes pasos, cómo haber evaluado las ideas, testear el concepto…

Trabajas en una gran consultora en plena transformación. Como decimos en La Nave Nodriza, si el mundo cambia, nosotros también…

Llevo en el Design Studio de BCG unos años y estamos trabajando por esa transformación desde lo visual a lo digital. Antes de la pandemia hicimos el curso de Intro al UX de La Nave Nodriza, y fue muy interesante. La pandemia lo paró todo, había que comunicar todo lo que ocurría en torno a la pandemia y poco tiempo de mirar más allá. Siguió habiendo formación in house pero teníamos poco tiempo para evolucionar e inspirarnos. Y en 2021, por fin llegó la oportunidad para que dos personas del equipo hiciéramos este curso, y aquí estamos.

¿Qué te ha sorprendido del curso? ¿Y qué te ha sorprendido de Matti después de este curso?
Esperaba que la investigación me ayudaría más a confirmar mis hipótesis, pero lo más interesante ha sido realmente obtener información e insights inesperados. Ha sido un momento wow, es una técnica muy efectiva para obtener resultados muy novedosos.
Sobre mí… pensaba que iba a odiar las entrevistas, porque soy un poco tímido, y al final lo hice muchísimo mejor que en mis primeras experiencias. Además, al ser un curso en remoto pensaba que hacerlas entrevistas en zoom iba a ser mucho más raro, y no fue así para nada.
Hay cosas que ya he podido aplicar en mi trabajo como el testeo del producto y en general las partes que están al final del proceso, pero en realidad todo el curso ha sido bastante nuevo para mí…

Parece que lo que más te gusta es todo lo que tiene que ver con estar cerca del usuario.
Puede ser. Me ha gustado mucho la parte de preparación, el perfilado del usuario y su definición, los test con usuarios… Al mapear nuestras habilidades al final del curso y compararlas con lo que traíamos al principio, vi ese crecimiento, se nota ese interés.

Trabajando dentro de una consultora, ¿crees que podrás aplicar ya tus nuevas habilidades?
En el Design Studio de BCG somos unas 60 personas, y más de 100 personas a nivel europeo, que se han ido integrando y están en constante transformación. Precisamente nos acaban de dar el “go” a mi compañera Aylin Ozcan, a mí y a otro Senior Manager con un background muy digital para iniciar el chapter de UX Research en BCG. Estamos planificando un proyecto interno que nos permitirá situar y ofrecer este servicio y estas nuevas capacidades, que en consultoría es algo novedoso.

Puede que mi evolución sea más lenta que la de otros compañeros del curso que trabajan de manera independiente, pero al mismo tiempo creo que tenemos muchas posibilidades. La empresa insiste mucho en la excelencia, pero cuando hay interés por evolucionar, los recursos que nos facilitan para la investigación son mucho más potentes.

Por qué aprender en #LoRemoto sigue funcionando dos años y medio después


Un grupo de estudiantes con el profesor Jesús Carreras y César Ávila en el rol de Contramaestre.

Tal vez no quieras volver a hablar de eso* a estas alturas, pero lo que ocurrió hace ya más de dos años fue el reto más grande al que nos hemos tenido que enfrentar las escuelas, organizaciones y profesionales dedicadas al conocimiento.

¿Cómo trasladar a “la pantalla” una experiencia de aprendizaje en la que la energía del aula, la conexión entre estudiantes y las dinámicas de participación y “aprender haciendo” son clave?

Lo que durante seis semanas nos pareció transitorio, es ahora la nueva normalidad. Aprendimos que “Lo remoto” estaba aquí para quedarse, y nos ha enseñado varias lecciones que son fundamentales para el diseño de talleres en La Nave Nodriza.

Son cuatro sencillos aprendizajes que tal vez quieras aplicar la próxima vez que diseñes un workshop o una experiencia de formación online.

Abraza la realidad de cada cual

Por qué: ¿Dónde estás? ¿Qué espacio ocupas? ¿Cómo vienes hoy? Son preguntas claves para entender la energía, el punto de partida de cada uno. Cuando la formación se desarrolla en un aula, siempre hay una puerta que se puede cerrar y separar la realidad personal del espacio-tiempo de aprendizaje. En #LoRemoto, nos esforzamos en entender dónde está cada persona, e incorporar su lugar de conexión, sus ruidos de fondo y las personas (o mascotas) con las que comparte el espacio, a la experiencia.

Lo que ha cambiado: antes de 2020 una videollamada de Zoom era algo mucho más excepcional. Pero de pronto, pasar 4 horas conectado con tus compañeros compartiendo el background de tu casa se convirtió en lo habitual. Era normal estar pasándolo mal, y el “¿cómo estás?”, especialmente en los grupos consolidados como el del Programa de Diseño de Experiencia de Usuario, era una pregunta imprescindible  para las personas y para el grupo. También lo era saber que tenías la opción de dejar apagada la cámara, y recordar que hay momentos en los que necesitamos vernos y tener referencias visuales de los estudiantes.

Lo que permanece: Incorporar el contexto y tener claro cuál es la realidad de la persona al otro lado, hacer dinámicas de check-in que nos permitan saber más de los demás y crear una cercanía que traspase la pantalla. Hemos conseguido que las personas que participan en nuestras formaciones tengan la cámara encendida el 90% del tiempo. Cuando no es una imposición, cuando te sientes parte, estar visible es mucho más fácil.


En el taller sobre facilitación en remoto compartimos es el espacio desde el que participamos en la formación

El ritmo, la escaleta y los rituales

Por qué: en #LoRemoto todo tiene que ser más intencional y más explicito. Los tiempos son otros, el peso que tiene el carisma del profesor o las claves visuales y el subtexto que proporciona compartir espacio físico han desaparecido de la ecuación. Necesitamos nuevos y diferentes apoyos para que el ritmo se mantenga.

Lo que ha cambiado: las primeras clases que llevamos a #LoRemoto salieron bien, pero era como si  tuviéramos  el paso cambiado. Todos los profesores y profesoras tuvieron que aprender muchas más claves, cambiar los ritmos, crear nuevos rituales que nos ayudaran a estar presentes y en conexión.

Lo que importa: siempre que comenzamos con un nuevo grupo, una nueva formación, tienen que quedar claras las reglas, en qué momento uno puede “apagar” cámaras y micros, y cuándo es necesario estar presente. En #LoRemoto no se puede improvisar.

 

El rol del Contramaestre

Por qué: en este contexto de reglas explícitas que es #LoRemoto, donde no se puede dejar nada a la improvisación, en La Nave Nodriza decidimos crear el rol del Contramaestre. Alguien que apoya la facilitación de la formación en remoto, que está allí para abrir la puerta (y volverla a cerrar). Es la persona que representa a la buena anfitriona, a la alumna aventajada, o simplemente, se hace invisible cuando toca. La persona que  ejerce como  Contramaestre es clave, como cómplice y aliado de quien está en el rol docente, y como “una más” del grupo de estudiantes.

Lo que ha cambiado: nunca se pensó que el rol tuviera una función de asistencia técnica, pero al principio era inevitable que el Contramaestre también enseñara a manejarse con las herramientas y a solucionar algún problemilla.

Lo que importa: el rol ha llegado para quedarse en todas nuestras formaciones en #LoRemoto, y ha permeado también nuestras formaciones presenciales. Aunque cada vez nos hemos familiarizado más con las herramientas que nos permiten la formación en #LoRemoto, el rol del contramaestre va mucho más allá y sigue siendo un rol esencial para tener una experiencia satisfactoria.

 

Usar el asíncrono con intención y el síncrono para la conexión

Por qué: en La Nave Nodriza tenemos claro que las clases deben ser un lugar de participación y conversación, no un lugar unidireccional. Así, siempre que es posible, incorporamos la teoría de manera asíncrona, con videos, lecturas o ejercicios individuales.

Lo que ha cambiado: hemos aprendido mucho sobre crear materiales para los momentos de aprendizaje asíncrono, qué contenidos y actividades prácticas tienen sentido, que tiempos se necesitan entre clase y clase…

Lo que permanece: la clase sigue siendo el espacio de conexión, de debate y de compartir por excelencia. Hemos aprendido a participar e intercambiar contenido en este nuevo contexto y podemos decir que la conexión emocional también funciona en #LoRemoto.

 

#LoRemoto sigue siendo una realidad en nuestra escuela, y lo que nos ha permitido que nuestros cursos y talleres lleguen a pueblos y ciudades de toda España, Europa y Latinoamérica; que un estudiante pueda seguir un curso de Product Management a caballo entre España y Brasil, o que organicemos una formación in company para equipos en diferentes países de una consultora global. Y que se sienta tan cerca, que estar en #LoRemoto sea sentir que realmente estás en La Nave Nodriza.