María, con tu experiencia liderando la creación de productos digitales en agencias, startups, consultoras y ahora en una empresa global como IKEA ¿Qué retos crees que reflejan mejor la realidad del día de la Product Manager?
Creo que el principal reto es mantener el balance entre el trabajo más estratégico y el día a día, la ejecución. La visión y la estrategia son esenciales para estos roles, pero una estrategia sin buena ejecución se queda en nada.
La versatilidad del rol y la vitalidad necesaria para trabajar con stakeholders, motivar al equipo, gestionar hacia arriba… Es un rol complejo y apasionante.
En el taller vas a hablar de cómo tomar decisiones con y sin datos. ¿Puedes contarnos alguna situación en la que tuviste que tomar una decisión de producto sin datos claros, y cómo manejaste esa incertidumbre?
Como Product Managers tomamos decisiones a diario. A veces con datos que nos facilita esta toma de decisiones y a veces, basándonos en otros indicadores.
Si no tenemos los datos concretos que necesitamos, tenemos varias formas de actuar. Podemos hacer una ronda de research para tener información cualitativa, podemos conseguir learnings de otros productos (por ejemplo de nuestro pasado, basado en nuestra experiencia) o incluso, hacer una apuesta y seguir, pero siempre con pequeñas iteraciones y asegurando que podremos tener datos en el futuro.
La incertidumbre es parte del rol. Tenemos que ser capaces de vivir con ella, pero intentando mitigarla al máximo.
Muchas veces se habla del Trío de Producto (Product, Diseño, Tech) como una fórmula mágica. Desde tu experiencia, ¿qué hace realmente que un equipo diverso funcione bien en el día a día?
Una buena visión, confianza, comunicación y alineamiento son esenciales para tener un gran equipo de producto. La persona que ejerce de product manager, tendrá un rol esencial para asegurar la conexión y facilitación del trío.
Muchos conflictos y falta de unión, se pueden resolver con más contacto, más alineamiento.
Además de utilizar herramientas o frameworks para priorizar, ¿cómo encuentras el equilibrio ante prioridades forzosas y cambios inesperados por parte de la empresa?
Creo que debemos mantener siempre un enfoque flexible pero con foco. Un buen análisis de prioridades y ser muy transparente con tu equipo y stakeholders, te ayudará a mantener el equilibrio. Pero debemos tener en cuenta: Siempre vamos a tener prioridades forzosas. Puede haber requerimientos legales, problemas que afectan directamente a nuestro negocio, que tenemos que solucionar, estuviera o no en las prioridades del Q.
Una buena estrategia de producto te ayuda a poner foco y no aceptar cualquier cosa como prioridad forzosa. Y siempre debemos tener en mente que tu equipo es el que ejecuta. Tenemos que ser transparentes y fomentar la comunicación constante, para que no haya caos.
Has acompañado a más de 50 Product Managers como mentora y a estudiantes en el Curso de Product Management de La Nave. ¿Qué crees que necesita hoy alguien que está empezando o que quiere dar el salto además de “saber los frameworks” para liderar con criterio y confianza?
Creo que lo ideal es buscar un balance entre potenciar tus soft-skills y hard-skills, si puede ser de la mano de personas profesionales, que ya han “estado ahí”, mejor que mejor. Puedes conocer mil frameworks, pero si no sabes comunicar con claridad, no mueves nada.
Los frameworks y la teoría está bien, pero buscar formaciones donde los ejemplos sean la base de la enseñanza, con tiempo para preguntar a los diferentes profesionales, me parece clave.
Y por último les recomendaría que traten esta transición como si ya fueran Product Managers. Midiendo, iterando, planteando hipótesis y tomando decisiones, a veces es complejo, pero merece la pena.