Diseño de Futuros para la Transición Ecosocial

Germán Gullón es diseñador estratégico independiente, facilitador de grupos y diseñador de itinerarios formativos bajo el sello VALBHY desde 2014. Germán es el facilitador del taller presencial Diseño de Futuros Deseables.

Visiones del futuro, breve retrospectiva

Mientras el diseño expande su área de acción y redefine el mundo postindustrial, a menudo pierde señal por el camino al enfrentarse a la gran pregunta que lo persigue: ¿Cuál es el propósito del diseño? Para mí, la respuesta siempre requiere adoptar una postura ideológica, y mi visión del diseño integra principios humanistas asociados a un posicionamiento crítico con visión sistémica y ecocéntrica, donde caben el conocimiento lento del pasado y la visión holárquica de eco e interdependencia. Esa es mi visión del diseño por un presente y por un futuro deseables.

Imaginación, utopía y acción en los futuros deseables

Las ficciones basadas en promesas tecnológicas, orientadas a paliar una cadena de eventos catastróficos, nos han llevado a asumir la distopía como la única alternativa. Al instalarse en la memoria colectiva, el capitalismo nos ha despojado de referencias que permitan imaginar una transición ecosocial justa y equilibrada, donde la solidaridad y la participación estén en sintonía con un planeta sano. Por eso urge conjugar memoria, análisis, imaginación y compromiso para inspirarnos en utopías que accionen los tiempos que nos quedan por vivir.

La utopía es esencial en las visiones de un futuro sin recursos. Sirve para analizar, para denunciar, y es un incentivo que aporta confianza en que otra forma de vivir es posible. A pesar de sus muchos detractores, todavía quedamos quienes sentimos que el optimismo siembra historias que transitan del ecocidio a la ecotopía porque, como la distopía, la utopía no deja de ser una narración. Y los mitos culturales, como el mito capitalista, se construyen a base de narraciones que nacen de la participación social y de prácticas que invitan a la acción, como es el diseño.

El diseño se sitúa lejos de cualquier postura gris y fatalista, lejos de la opción de no hacer nada en los tiempos que vivimos. El diseño se presenta como la vía más regenerativa para huir de las ideas preconcebidas, de recuperar la agencia y de emanciparnos gracias a una empatía radical. El diseño no predecirá el futuro sino que nos permitirá adelantarnos a él haciéndonos partícipes de la construcción de nuestro escenario preferible. Este es el punto de partida que integra al diseño en los escenarios de futuro.

Diseño de Futuros: desaprender, imaginar, regenerar. De VALBHY.

Diseño por un futuro deseable

El intrépido filósofo y antropólogo francés Bruno Latour decía que nunca se diseña desde cero, que siempre se parte de algo. Diseñar tendría más que ver con investigar, con copiar, adaptar, revisar o representar, no tanto con crear. El diseño se estaría gestando, estaría en marcha, y huiría de la arrogancia y de la búsqueda de certezas absolutas. No sería definitivo porque presenta espíritu crítico y capacidad de experimentación. Además, cuando nuestro propósito con el diseño no es comercial, sino discursivo, nos permite abrazar un planteamiento crítico de esencia especulativa: ya no hace falta ser productivos, sino idealistas; ya no hay simplemente que servir a los usuarios, sino que podemos provocarles con ironía, ambigüedad, anticipación y otros recursos que nos convierta en participantes y desencadenantes de la acción. No hay práctica colaborativa más optimista por un futuro deseable que el diseño.


El diseño permite crear artefactos y trasladar la investigación del tiempo presente a nuestros escenarios de futuro deseables. En el camino, el diseño nos autoriza a traer historias y narraciones de un futuro de abundancia y regeneración a este mundo actual que nos ha tocado vivir. Además, nos estimula de forma individual y colectiva para recuperar el deseo y la provocación, para definir el mundo y ver la brecha entre cómo es y cómo queremos que sea. Tenemos la oportunidad de desafiar los relatos más pesimistas, la oportunidad de rediseñarlo todo.

Podemos llevar los conocimientos y las habilidades del diseño a nuestras comunidades y territorios. Pensemos en el futuro deseable y adelantémonos en las organizaciones que necesiten investigación activa y aprendizaje experiencial. La imaginación al servicio de la estrategia del diseño nos llevará a cambiar las dinámicas porque tanto lo desconocido para el ser humano y la biosfera como todo que parece imposible aún puede ser imaginado. Esta es la puerta de entrada al taller Diseño de Futuros Deseables en el espacio de La Nave Nodriza. Se hizo esperar pero por fin estamos aquí.

“La investigación aporta mucho en una visión holística del diseño”

Andrej Hillebrand, retratado delante de una pared grafiteadaAndrej Hillebrand es un sociólogo hábil con la estadística que enseguida dio el salto de la investigación de mercados a la consultoría de innovación y de ahí a los productos digitales. Siempre se mueve por retos y dice que ser docente del Curso de UX Research le da la oportunidad de compartir su aprendizaje continuo con otras personas. Esta es su historia.

Lo primero es preguntarte cómo quieres que te llame, si UX Researcher, si Design Researcher… A nosotras en La Nave Nodriza nos gusta llamarlo UX Researcher…  

Donde trabajo, en Amazon, lo llamamos también UX Researcher. Y a mi me gusta, pero también me gusta Design Researcher, porque yo tengo claro que lo que hago está muy pegado al diseño, me siento un perfil híbrido, que no está desconectado del diseño. Creo que todos tenemos el objetivo común de solucionar cosas, y es habitual que en los equipos todo el mundo haga un poco de todo y tengas conversaciones sobre investigación, sobre estrategia, sobre negocio o servicios. No creo en eso de que lo tuyo termina aquí, y aquí empieza lo mio.

¿Y cómo llegaste a este mundo? 

Empecé haciendo investigación cuantitativa de mercado inicialmente y una de las grandes frustraciones que siempre tuve era no poder ver para qué servía aquello que hacía. Y en UX Research vi la oportunidad de poder involucrarme durante más tiempo en los proyectos y realmente poder transformar.

Yo estudié Sociología en Tenerife y me gustó mucho estudiarlo, pero tiene salidas complicadas. Siempre se me dieron bien las matemáticas, era un sociólogo raro, se me daba bien la estadística y eso me llevó a mis primeros trabajos en investigación de mercados, primero de encuestador, luego ya haciendo algo más cuantitativo. Luego di el salto a Madrid y tuve la suerte de caer en The Cocktail Analysis a través de un contacto. Me encantó el ambiente, los proyectos, todo, pero en ese momento solo me podían ofrecer un contrato muy modesto y volví a la investigación cuantitativa, pero no duré mucho y en el fondo, me alegro porque el siguiente lugar al que llegué fue Designit. Nada más llegar allí aluciné porque era como… ¿Pero qué es este sitio? Esto no lo había visto en mi vida. Era innovación, hacían proyectos de todo tipo…. me voló la cabeza. De repente, estábamos ayudando a una empresa cementera en Perú a repensar su producto para aportar valor a los autoconstructores. Y allí estábamos en medio de la nada en Perú, hablando con gente que se hacía sus propias casas, hablando con familias, con constructores… Ahí me di cuenta de que desde la investigación podía aportar a una visión mucho más holística del diseño.

¿Y el salto a los proyectos 100% digitales?  

Pues después de ese primer paso por Designit como freelance no tuvo continuidad. Y sabía que no quería volver de forma permanente a la investigación de mercados, pero era a donde me arrastraba mi currículum. Hacer el curso de La Nave Nodriza me hizo aprender y me abrió las puertas del mundo del diseño en Madrid. Todo encajó perfectamente y eso hizo que pudiera volver a Designit, ahora ya como parte permanente del equipo. Pero yo seguía teniendo esa inquietud de saber…. tras la investigación ¿qué ocurre después? En consultoría te metes hasta la cocina, conceptualizamos, y con suerte igual unos meses o años después ves aquello que diseñaste en la realidad, pero seguramente muy transformado. Te pierdes todo lo que pasa en medio y eso me generaba algo de frustración. Buscando trabajar en producto llegué a Visuality y luego surgió la oportunidad de trabajar en Amazon Business, que es un producto para las empresas, con sus particularidades muy concretas. Me muevo por retos y para mi esto lo era.

Seguro que tienes una vida profesional ya muy completa… ¿por qué ser profesor? 

Me llena mucho ayudar a otras personas a recorrer ese camino, mentorizarles y sentirme menos solo, porque conforme voy aprendiendo cosas, se las puedo brindar a las personas que vienen detrás.

¿Y como mentor, como profesor, a quién te gustaría acompañar en este curso? 

Pues me pongo a mirar mi propia trayectoria, y a mis compañeros, me doy cuenta de que hay muy poca gente que venga de forma pura desde el diseño. Una es ingeniera, otro es sociólogo, el otro es antropólogo, esta es desarrolladora informática, la otra estudió diseño, pero al final terminó haciendo Service Design porque le aburrían las pantallas. Cualquier especialidad de la que vengas te va a dar un punto de vista diferente y eso es clave para configurar nuevas relaciones y nuevas formas de comunicación. Y creo que el UX Research es una disciplina que en general es muy valiosa para cualquier persona que trabaje en diseño e innovación o que tenga su negocio y quiera entender mejor a las personas usuarias, para orientar su servicio o su producto de forma que realmente responda a sus necesidades.

Trabajar y aprender… ¡Mejor en equipo!

Nuestra forma de diseñar experiencias de aprendizaje para las organizaciones tiene que ver con nuestra forma de entender las organizaciones: desde el compromiso común, implicando al grupo en las decisiones y generando espacios donde el encuentro y la experimentación son posibles. 

Tanto si formas parte de un equipo como diseñadora como si tienes responsabilidades vinculadas al liderazgo estarás de acuerdo en que el trabajo es mucho más estimulante cuando ocurren ciertas cosas. Propósitos compartidos, personas comprometidas con los objetivos, espacios en los que se puede participar en la toma de decisiones y fluye la comunicación… ¡Trabajar así es mucho mejor!

En La Nave Nodriza somos unas firmes convencidas de los equipos como base para trabajar un diseño para el cambio deseable y accionable. Equipos entendidos como un grupo de personas que se complementan y que suman más que sus partes. Katzenbach y Smith, autores de The Wisdom of Teams, lo definen mucho mejor.

“Un equipo es un pequeño número de personas con habilidades complementarias, comprometidas con un propósito común, un conjunto de metas de desempeño y un enfoque por el que se sienten solidariamente responsables. … Un equipo es más que la suma de sus partes. La esencia de un equipo es el compromiso común.” (Katzenbach and Smith, 2015).

Y, es a partir de esta idea de compromiso común y responsabilidad solidaria desde la que diseñamos experiencias de aprendizaje para numerosos y diversos grupos en diferentes organizaciones. Si el modelo tradicional de liderazgo top-down ya no nos sirve para trabajar juntas, tampoco nos parece útil a la hora de diseñar experiencias (positivas) de aprendizaje con y para las empresas. Por eso, cuándo recibimos un encargo de una organización, antes de empezar a pizarrear y abordar los contenidos y competencias que trabajará el programa que nos piden, organizamos una sesión conjunta de trabajo con todas las personas que van a tomar parte en la formación.

De forma interna en nuestra jerga nodriza hemos denominado a este taller inicial “assessment” o valoración, pero tratamos de ir siempre más allá de un diagnóstico unidireccional. Se trata de un diálogo facilitado que nos permite conocer al equipo, entender qué objetivos de aprendizaje persigue, enriquecer la propuesta inicial con las aportaciones de todas las personas y hacerlas partícipes de la experiencia de aprendizaje que van a vivir. 

A lo largo del curso 2022-2023 y con esta mirada sobre el aprendizaje en las empresas, hemos trabajado con varios grupos, con el foco especialmente puesto en equipos de diseño de alto nivel. Uno de esos equipos ha sido el Hub de Experiencia de Usuario y Diseño Digital de Repsol, formado por gentes talentosas y comprometidas que han entendido y asumido la corresponsabilidad  de su formación, y que han adoptado el aprendizaje como levadura para su transformación.

 

Aprender como equipos para trabajar como equipo

En La Nave Nodriza le dimos mucha importancia a generar un espacio seguro y un tiempo de calidad para que las personas que componen el hub de diseño pudieran conocerse mejor. Trabajando desde la formalidad de los contenidos, y la informalidad de los momentos de encuentro, el diseño de la experiencia permite que personas que trabajan juntas en el día a día se conozcan mejor, reconozcan sus fortalezas y debilidades y entiendan cómo pueden trabajar mejor juntas. 

A través de tres arcos de aprendizaje, profundizamos en la construcción de un mindset de liderazgo de diseño: desde los fundamentos de la cultura del diseño, hasta el dominio de Design Ops, pasando por la integración, gestión y visualización de datos.

Ahora con Repsol, y antes con muchas otras organizaciones de otros sectores -sociales, empresariales y académicos- seguimos poniendo en práctica esta y otras fórmulas que nos permiten trabajar y aprender, aprender y trabajar, y construir por el camino espacios para entender el diseño organizacional y los nuevos liderazgos.